Llego el Momento de Hablar acerca del suicidio: "la epidemia emocional silenciosa".
- Alan Avilés

- 24 oct
- 3 Min. de lectura
Empecemos Definiendo ¿Qué es el Suicidio?
El suicidio es definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el acto deliberado de quitarse la vida. Este acto, sigue siendo una de las principales causas de muertes en los adolescentes.
La Adolescencia
La adolescencia, es una etapa que implica una construcción social, utilizada para nombrar el período que va de la niñez a la adultez (10 y los 19 años). Esta etapa tiene lugar en cambios importantes; ya sean sexuales (como la pubertad), sociales y psicológicos, que son necesarios para formar a un individuo maduro. Sin embargo, la adolescencia no es vivida de la misma manera por todas las persona, de hecho, està determinada por factores sociales, económicos y culturales.
¿Qué dicen los estudios?
Según un informe de la OMS, los pensamientos suicidas, muestran una parte del desarrollo en la infancia y adolescencia al tratar de elucidar los problemas existenciales cuando se trata de comprender el sentido de la vida y la muerte (siempre y cuando no sean continuos).
Las encuestas realizadas muestran que más del 50% de los jóvenes que cursan estudios superiores secundarios, informan que tuvieron pensamientos suicidas.¹
Gran parte de los intentos de suicidio, no se denuncian para llevar a cabo prácticas de prevención; sólo alrededor del 25% de quienes intentan quitarse la vida, buscan atención médica.¹
Se estima que más de 720 mil personas se suicidan cada año, lo que representa una tasa estimada de 11,4 muertes por cada 100 mil habitantes. Las muertes por propia voluntad representan la segunda causa de fallecimientos entre los jóvenes de entre 15 a 29 años, después de los accidentes de tránsito.²
Según la Encuesta Mundial de Salud Escolar, que se realizó a 28.368 alumnos de 544 escuelas secundarias de la Argentina en 2012, el 16,9% de los adolescentes había considerado la posibilidad de suicidarse ese año. De igual forma, hubo incremento del 3,5% de los adolescentes que habían realizado un plan concreto de cómo suicidarse: pasó del 12,6% en 2007 al 16,1% en 2012.³

El informe también explica que la mayoría de las personas que intenta suicidarse, lo hacen de forma ambivalente y no buscan exclusivamente la muerte, sino, que desean dejar de sufrir (es decir, que el suicida no quiere fallecer). Esta premisa se complementa con la idea de que los niños de entre 8 y 11 años no tienen noción de que la muerte es para siempre y muchos adolescentes tampoco.
Sin embargo, sigue una pregunta en pie:
¿Por qué evitamos los problemas hoy más que antes?
Existe un bombardeo constante de noticias, exigencias laborales y presiones sociales que pueden saturarnos, haciendo que cualquier dificultad parezca insuperable.
Cultura de inmediatez: vivimos en una era donde se espera que todo sea rápido y fácil. Esto puede hacernos menos tolerantes al esfuerzo prolongado o al dolor emocional.
Miedo al fracaso: en un entorno hipercompetitivo, equivocarse se percibe como una amenaza a la autoestima, no como parte del aprendizaje.
Falta de espacios seguros: Muchas personas no tienen redes de apoyo emocional donde puedan procesar sus dificultades sin juicio.
Hedonismo: cuando se cree que la felicidad es el objetivo de la vida humana cuando esta se encuentra en el placer individual.

Signos y Factores de Riesgo
Situaciones de violencia o agresividad en casa.
Problemas Familiares.
Abuso Sexual.
Bajas Calificaciones.
Sentir un dolor físico o emocional insoportable.
Rechazo por parte del grupo.
El mencionar “querer morir” o “desear quitarse la vida”.
Sentir que eres una carga para los demás.
Consumir alcohol o drogas con más frecuencia que antes.
Antecedentes familiares de suicidio.
Bullying / Acoso Escolar.
Exposición, ya sea directa o indirecta, a comportamientos suicidas de otros (familiares o compañeros, o de alguna celebridad).
“LA FORMA EN QUE LOS MEDIOS INFORMAN ACERCA DE CASOS DE SUICIDIO PUEDE INFLUIR EN OTROS SUICIDIOS”
Mitos referentes al suicidio
“Los mitos son criterios equivocados que utilizamos recurrentemente y los aceptamos como verdades absolutas cuando, en realidad, no se basan en ninguna realidad científica”.
Al creerlos y repetirlos sin cuestionarnos su veracidad, contribuimos a divulgar opiniones y creencias que pueden hacer mucho daño, a nivel emocional y psicológico.
"Mitos Frecuentes Relacionados al Suicidio"
Fuentes Bibliográficas (APA 7ma Edición)
Román, V., & Abud, C. (2017). Suicidio (1st ed.). Red Argentina de Periodismo CientíFico. https://www.unicef.org/argentina/media/1536/file/Suicidio.pdf
ONU (2025, March 25). Suicidio. WHO International. Recuperado el 20, 2025, de:
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/suicide
Unicef Argentina: www.unicef.org.ar
Organización Mundial de la Salud, 2000. Prevención del Suicidio. Un instrumento para los profesionales de los medios de comunicación. Recuperado de: https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/58266/9789275327791_spa.pdf?sequence=1&isAllowed=y
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