PERFECCIONISMO: Más que una autocrítica inconsciente...
- Alan Avilés

- 23 ago 2023
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 19 jun
¿Qué es?
El perfeccionismo es una cualidad que puede impulsar a las personas hacia la excelencia, que a su vez puede convertirse en una fuente de estrés y autocrítica desmedida. A lo largo de la literatura psicológica, se han identificado dos tipos de perfeccionismo: el adaptativo, que motiva la mejora continua sin afectar el bienestar, y el desadaptativo, que genera una insatisfacción constante y ansiedad. Consiste en cumplir los estandares personales, sin tomar en cuenta las consecuencias negativas.

Definición de ambos
ADAPTATIVO: establece altos estándares sin una sensación constante de insatisfacción o fracaso. A diferencia del desadaptativo, este tipo de perfeccionismo está vinculado con el crecimiento personal y la mejora continua, sin el peso de la autocrítica destructiva.
"Aspectos Buenos"
Planificación y organización: Son personas qué tienen una flexibilidad suficiente, para lograr comprender a los contratiempos o aspectos impredecibles.
Concentración Extraordinaria: No se centran solo en el resultado final de un proyecto o trabajo, aprenden y atienden los pasos requeridos en un proceso...
Objetivos Elevados y Motivantes: Se proponen entre sí, retos y objetivos altos, pero realistas, aquellos qué si se puedan lograr de acuerdo a sus condicciones.
DESADAPTATIVO: tendencia a establecer estándares extremadamente altos y evaluar el propio desempeño de manera crítica, generando una sensación constante de insatisfacción. Se caracteriza por una discrepancia entre los objetivos y la percepción de logro, lo que lleva a ansiedad, estrés y una autoevaluación negativa.
Consecuencias
Insomnio
Estado de animo y Actividad baja
Ansiedad transitoria
Depresión
Transtorno obsesivo - compulsivo
Malestar Personal
Dificultades sociales y laborales
¿Qué es la Autocrítica y por que esta tan ligada al perfeccionismo?
"La autocrítica es concebida como un estilo cognitivo de personalidad mediante el cual el individuo se evalúa y se juzga a sí mismo".
Autocrítica comparativa: Se basa en la comparación con los demás. La persona se percibe a sí misma como inferior y experimenta malestar al sentirse menos competente. Esto puede generar aislamiento social o hostilidad hacia quienes considera superiores.
Autocrítica internalizada: Se enfoca en la propia evaluación personal, independientemente de la opinión de los demás. La persona tiene una visión negativa de sí misma, incluso cuando logra sus objetivos. Tiende a menospreciar sus logros y elevar sus estándares constantemente, perpetuando un ciclo de insatisfacción.
Características
Sesgo perceptivo hacia el error: maximizan sus errores y minimizan sus logros, lo que refuerza sentimientos de insuficiencia y fracaso.
Evaluación rígida y global: En lugar de analizar errores como parte del proceso de aprendizaje, los perciben como una confirmación de su incompetencia, afectando toda su identidad personal.
Disminución de la percepción de autoeficacia
Inseguridad en la toma de decisiones: Dudan constantemente de sus capacidades.
Evitan nuevos retos: Prefieren no intentar algo nuevo por miedo a equivocarse.
Reducción de autoeficacia: La percepción de incapacidad limita el crecimiento personal y profesional.
Estrategias de afrontamiento ineficaces: En lugar de buscar soluciones, tienden a evitar situaciones que podrían exponerlos a errores.
Relación con el perfeccionismo desadaptativo: La autocrítica es el factor central que mantiene el perfeccionismo disfuncional, ya que refuerza la necesidad de alcanzar estándares imposibles con la ilusión de obtener satisfacción. Sin embargo, esta estrategia suele ser ineficaz, ya que cada nuevo objetivo refuerza el sentimiento de que nunca es suficiente, perpetuando el circuito autodesvalorizador.
La autocrítica suele originarse en experiencias tempranas con figuras de autoridad (como la paternidad y maternidad):
Padres críticos y controladores que refuerzan la evaluación rígida del desempeño.
Estilos de crianza que promueven la percepción de insuficiencia.
Estrategias terapéuticas para modificar la autocrítica disfuncional
Identificar los pensamientos perfeccionistas: para este fin se sugiere a la paciente prestar especial atención a dos situaciones específicas. Por un lado, tomar conciencia cuando siente que ella no está a la altura de sus propias expectativas.
Enumerar posibles pensamientos alternativos: pregúntate: ¿Cómo podría otra persona considerar esta situación? Si le preguntara a mi esposo, mi amigo, mi jefe, mi hija o a mi padre sobre esta situación ¿cómo la verían o qué pensarían?
Considerar las ventajas y desventajas de las creencias perfeccionistas identificadas y de los pensamientos alternativos.
Elegir una forma más funcional de evaluar el desempeño, reduciendo la rigidez mental.
Recomendaciones
✔ Favorecer el perfeccionismo adaptativo: Impulsa el desarrollo personal y la motivación sin afectar negativamente la autoestima.
✔ Evitar el perfeccionismo desadaptativo: Su alta discrepancia entre estándares y logros genera ansiedad, estrés y una autoevaluación punitiva.
✔ Flexibilizar la autocrítica: La percepción de insuficiencia perpetúa el perfeccionismo disfuncional, por lo que es clave adoptar una autoevaluación más equilibrada.
✔ Reconocer logros y errores como parte del aprendizaje: En lugar de ver los errores como fracasos, deben interpretarse como oportunidades de mejora.
Conclusión
"No se recomienda eliminar el perfeccionismo por completo, sino modificarlo hacia una versión más funcional. Adoptar un enfoque más flexible y orientado al crecimiento permite aprovechar sus ventajas sin caer en un ciclo de insatisfacción y autocrítica extrema."
"PORTADA ANTERIOR"
23 / 08 / 2023

Bibliografía (APA 7ma Edición)
De Rosa, L., Valle, A. D., Rutsztein, G., & Keegan, E. (2012). Perfeccionismo y autocrítica: Consideraciones clínicas. Revista Argentina de Clínica Psicológica, 21(3), 209-215. https://www.redalyc.org/pdf/2819/281929021003.pdf
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